Todas las cosas en la vida pasan por algo, y los finales son parte de la vida, por lo tanto cuando algo se termina, siempre es por una razón. Algunos pueden ser finales felices y otros no tanto; pero lo que es seguro, es que cuando algo se termina, una puerta se cierra, y esto causa que muchas mas se abran, haciendo que tengamos un nuevo mundo lleno de posibilidades.
Dicen que si un final no es feliz, es que no es el final. Cada uno puede elegir cuando debe terminar, aunque existen finales que son inevitables y no hay nada que se pueda hacer para impedirlo, por lo tanto hay que aceptar que cuando algo se termina de esa forma, es porque debió ser de esa manera y de ninguna otra, ni en otro momento o lugar. También somos nosotros mismos quienes decidimos como debe terminar y está en la elección de cada uno quedarse estancado en lo que ya paso, o abrir alguna de esas puertas, tomar una nueva posibilidad y seguir adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario